Blogia
ARDE LA LOCURA EN UN TROZO DE HIELO

El estado aparente de las cosas

El estado aparente de las cosas.

Ciudades repletas de cuerpos sin alma.

Líneas de asfalto mal configurado.

Sonidos grises, absurdos, inciertos.

Una lucha constante de ojos que se cruzan

sin decirse una sonrisa amable.

Olores nauseabundos, bocas podridas.

No hay relajo en la actitud hostil de los

bípedos alienados por el sistema continuo

de consumo y desgaste practicado.

El estado aparente de las cosas ficticias.

Ensimismados por una corriente gélida

de mal gusto, economía de la felicidad

tranquila de los hombres ausentes.

0 comentarios